Muay thai para mujeres. Sin público.
La razón número uno por la que muchas mujeres no empiezan no es el miedo al golpe. Es la idea de un gimnasio lleno de tíos, un compañero de sparring de 90 kilos y un entrenador que no te mira. Aquí no hay gimnasio, no hay compañero y el entrenador solo te mira a ti.

No ofrezco clases solo para mujeres, y no voy a vender una clase mixta como si lo fuera. Ofrezco algo más directo: una sesión donde eres la única alumna.
Clase mixta, clase solo para mujeres o entrenamiento uno a uno.
Cada formato tiene su sentido. Esto es lo que suele preocupar y cómo lo resuelve cada uno.
| Clase mixta en grupo | Clase solo mujeres | Uno a uno conmigo | |
|---|---|---|---|
| Con quién haces pareja | Quien toque, a veces alguien con 30 kilos más | Otras mujeres, nivel variable | Con nadie. Con los paos y conmigo |
| Quién mira | Toda la clase | La clase | Nadie |
| Atención del entrenador | Unos segundos por clase | Unos segundos por clase | 60 minutos |
| Ritmo | El del grupo | El del grupo | El tuyo |
| Disponibilidad cerca de Torre del Mar | Alguna | Muy poca | Sí, y me desplazo |
| Ambiente social | Sí | Sí | No, y para algunas eso es la ventaja |
Cuatro cosas que mis alumnas me dicen que no esperaban.
La técnica compensa la fuerza
Una patada baja bien ejecutada no depende de los bíceps. Depende de las caderas y del timing. Las mujeres suelen aprender esto antes que los hombres, porque no intentan resolverlo a base de fuerza.
Los paos son adictivos
El sonido de un golpe limpio en el pao es de las cosas más satisfactorias que hay. Es lo que hace que la hora vuele y que quieras volver.
Nadie te trata de cristal
Adapto la carga, no el respeto. Aprendes la misma técnica que enseño a un peleador, con las mismas correcciones.
La confianza no viene de saber pegar
Viene de saber dónde tienes los pies, cómo mantener la distancia y que tu cuerpo responde cuando se lo pides. Eso se lleva puesto fuera del tatami.

Sobre la defensa personal, ya que vas a preguntar.
Muchas mujeres llegan al muay thai buscando saber defenderse. Es un motivo legítimo y lo trabajamos. Pero no te voy a decir que diez sesiones te hacen invencible, porque no es verdad y quien te lo diga te está vendiendo humo.
Lo que sí te da el entrenamiento: distancia, reacción, saber dónde tienes el cuerpo y una calma que se nota. Lo que hace falta añadir: consciencia del entorno, decisiones y saber cuándo irse. Eso también lo enseño, y tiene su propia página.
Lo que preguntan las mujeres antes de empezar.
¿Tienes clases solo para mujeres?
No, y no voy a venderte una clase mixta como si lo fuera. Lo que tengo es entrenamiento uno a uno: tú y yo, sin más gente. Para la mayoría de mis alumnas es mejor que una clase solo para mujeres, porque tampoco hay comparación con otras mujeres.
¿Voy a tener que pegar o recibir golpes de alguien?
No. Trabajamos técnica y paos. No hay sparring salvo que lo pidas tú y yo vea que estás preparada, y aun así es controlado.
Nunca he hecho deporte de contacto. ¿Es un problema?
Es lo habitual. Casi todas mis alumnas empezaron de cero. La primera sesión se adapta a como estés hoy.
¿Hace falta ser fuerte para empezar?
No. La técnica del muay thai vive en las caderas y en el timing, no en los brazos. Mis alumnas suelen aprender eso antes que los hombres, porque no intentan resolverlo a base de fuerza.
¿Puedo venir con una amiga?
Sí. El entrenamiento para dos personas está disponible. Es una buena forma de empezar si te da respeto hacerlo sola.
Una hora, tú y los paos.
30 € la primera sesión, guantes incluidos. Escríbeme con cualquier duda antes, sin compromiso.
Entrenar en pareja o con una amiga
Misma sesión, dos alumnas. Buena forma de empezar si te da respeto hacerlo sola.